Igualar o subir: he ahí el dilema

Uno de los mayores dilemas que suele enfrentar el jugador de poker principiante en su turno de juego es si igualar la apuesta de su rival o hacer una subida (cuando sus cartas son apropiadas, claro). En los torneos, especialmente estaremos la mayoría de las manos entre 2 posibles situaciones: subir o retirarnos.

Está visto que en la actualidad el poker se ha transformado en un juego bastante agresivo, en el que los jugadores conservadores difícilmente lleguen a quedarse con los grandes botes. La estrategia ganadora en el poker actual parece ser la agresividad que vemos habitualmente en las mesas de profesionales. Pero para jugar agresivamente hay que tener habilidad, talento e intuición, cosa que no todos los jugadores de poker tienen.

El concepto generalizado parece ser que, si simplemente igualamos, somos jugadores débiles. Lo que no siempre es cierto. Si tenemos una mano Premium, por ejemplo, es bueno igualar y dejar que el resto siga alimentando el bote, y no provocar una estampida general con una fuerte subida.

Por el contrario, si nuestro rival es hábil y talentoso, podrá interpretar que igualamos porque tenemos una mano débil y estamos haciendo nuestros cálculos de odds. En ese caso, harán todo lo posible para sacarnos del bote. Jugar en forma agresiva frente a jugadores expertos puede dar muy buenos resultados, ya que es posible que los convenzamos de que tenemos una gran mano y no necesitamos calcular odds. En ese caso, nos resulta útil que sepan que tenemos una buena mano.

También es cierto que controla la mano el jugador que sube la apuesta, el más agresivo, más allá de las cartas de mano que tenga. Pero al mismo tiempo debemos tener el control del bote, y subiendo y re-subiendo es probable que no logremos que un jugador agresivo se retire. Muchas veces pasar o igualar con el mejor modo de mantener el bote controlado.

La idea es que no hay reglas fijas con respecto a esta decisión, sino que dependerá, como casi todo en el poker, de nuestros rivales, del bote, y de nuestras cartas. Nuestra experiencia y habilidad nos llevarán, es de esperar, a tomar la mejor decisión.


Close