En los últimos años el Poker se ha convertido en uno de los juegos de cartas más populares. A medida que su popularidad fue creciendo con los años también se tejieron mitos alrededor de este juego. Uno de los mitos más arraigados entre el común de la gente es que el Poker es un juego de azar, incluso muchos de quienes practican este juego así lo creen. Pero esta es una falacia. El Poker es más que un simple juego de azar.
Si bien es cierto que en una partida de Poker las cartas vienen repartidas al azar, un jugador de Poker experimentado podrá ganar aun recibiendo la peor de las manos de la mesa. No puede negarse que el factor suerte tiene algo que ver con que un jugador gane o pierda, pero el factor que más influye en ello es la habilidad del jugador.
Dicha habilidad está basada en características propias del jugador de Poker, en la experiencia en las mesas de Poker, el manejo de las reglas básicas del Poker y sus estrategias, en el poder de observación de sus adversarios e incluso el dominio de la matemática en el Poker.
El Poker está basado en la Estadística, pues las cartas son repartidas al azar y la Estadística (que maneja probabilidades de que suceda cierto evento) es la única herramienta que puede predecir de alguna manera qué es lo que puede suceder en el transcurso de una partida de Poker o cómo será la próxima mano que se juegue. En el Poker no existen certezas absolutas. Pueden haber situaciones en las que el azar le depare al jugador una buena o mala mano, pero son sus habilidades y las de los otros jugadores la que determinarán al ganador.

