El videopoker es un juego en sí mismo no asimilable a las tragamonedas (no tienen nada en común con ellas), ni al poker, aunque, claro, tienen muchos aspectos en común con este juego.
La estrategia básica para el videopoker es descubrir cuáles son las cartas que debemos conservar y cuáles debemos desechar. Todo dependerá, claro, del juego que pretendamos armar y de algunos conocimientos básicos de probabilidades, para determinar la jugada más conveniente. Aunque la ventaja de la casa es ya de por sí baja en el videopoker, podemos reducirla aún más si jugamos correctamente.
El objetivo es armar una mano ganadora de 5 cartas con las cartas que recibimos inicilamente y con las de reposición, a medida que descartamos las que no nos sirven. Obviamente, si recibimos una mano armada, no la desecharemos. Si tenemos que descartar obligatoriamente, sólo nos desharemos de 1 de las cartas que menos afecte nuestra mano. Las mejores manos son aquellas en las que nos falta sólo una carta para completar un proyecto, ya sea de color o escalera.
También comentamos que es necesario tener una idea básica de probabilidades, concepto que es familiar para los jugadores habituales de Texas Hold’em. Lo que necesitamos conocer siempre so nuestras odds, es decir, la probabilidad que tenemos de que nos toquen las cartas que necesitamos para completar nuestro proyecto. Por ejemplo, si tenemos 4 cartas para una escalera y nos falta alguna de las puntas, las probabilidades de completarla son de 1:5; si nos falta alguna carta interna, nuestras probabilidades son 1:12; si queremos armar escalera de color y nos falta una punta, nuestras probabilidades son de 1:23. Conociendo estos datos básicos, podemos decidir con más facilidad si nos quedamos o no con las cartas que hemos recibido.
Queda claro, entonces, que el videopoker no es un juego de azar, sino que se requiere habilidad y estrategia para poder ganar, aún cuando tengamos más ventajas que en otros juegos de casino.

