Vivir del poker se puede, eso es obvio. Todos los días nos enteramos de jugadores que ganan (y pierden) millones en mesas en vivo y, especialmente, jugando poker online. Las mesas de apuestas altas de las salas más famosas del poker online arden cada día y noche con botes inmensos, pero impensables para el 90% de los jugadores normales de poker. Sin embargo, hay muchísimo jugadores que, aunque más modestamente, se ganan la vida con el poker. Por supuesto, hay requisitos indispensables para llegar a conseguir esto.
El primero y más obvio es tener un nivel de juego por encima del promedio. Hay que conocer los secretos del poker y sus estrategias. Haber practicado jugando poker gratis durante un buen tiempo, luego haber jugado poker por dinero durante otro buen tiempo, hasta haber logrado un nivel que nos permita enfrentar botes buenos sin que nos tiemble el pulso.
También habremos desarrollado, para ese momento, una habilidad especial para leer a nuestros oponentes, aún jugando online. Descubrir patrones de juego es fundamental. Los software de poker que guardan el historial de manos y nos dan estadísticas son el aliado indispensable de todo jugador. Por supuesto que, además de jugar, debemos dedicarle tiempo al estudio de estas manos guardadas, para reconocer errores propios y ajenos.
Tenemos que estar dispuestos, además, a cambiar nuestros hábitos: las mesas de poker online comienzan a despertar cuando llega la noche. Esto significa que estaremos despiertos mientras el resto de las personas duerme. Y viceversa. Esto puede resultar complicado e incluso peligroso para nuestra vida social y familiar, por lo que deberemos tener mucho cuidado con el manejo de esta situación.
El autocontrol será fundamental: no entrar en tilt, no jugar manos que deberíamos abandonar, no empeñarnos en recuperar en una mano lo que perdimos en varias. Y dejar de jugar cuando sea necesario estudiar. Porque estudiar el poker nos ayudará a ganar. Y para vivir del poker, hay que ganar más manos que las que se pierdan.
Manejar nuestro bankroll con prudencia es algo que siempre mencionamos. Pero no por ello deja de ser más que importante.
¿Vivir del poker? Sí, se puede, pero no todos podemos. Independientemente de nuestro nivel de juego, hace falta una personalidad que acompañe y una voluntad de sacrificar algunas costumbres de nuestra vida cotidiana. Para vivir del poker hay que estar dispuesto a hacerlo, con todo lo que ello implica.

